La inundación no viene incluida: se contrata aparte
Mucha gente piensa que el seguro de hogar cubre el agua venga de donde venga. No es así. Cuando se anega el barrio o una crecida entra a la casa, el seguro mira primero una sola cosa: si la póliza tiene una cláusula adicional de inundación. La inundación es una exclusión general: queda afuera de todos estos seguros, salvo que alguien la haya contratado de forma expresa.
Por eso la primera pregunta no es cuánto se mojó, sino qué dice la póliza. Si la cláusula no está, el daño queda afuera aunque el agua haya llegado hasta el living. Si está, el daño que entre en su alcance puede cubrirse, pero hasta un tope propio que se llama sublímite. Una cláusula de inundación no repone todo lo que se mojó: como mucho, llega hasta ese número.
No todos los seguros dejan agregarla
El adicional depende del producto. En el seguro de hogar no lo admiten todos los planes: depende del plan que tengas, y además la compañía evalúa la zona donde está la casa, así que en una zona inundable puede no aprobarse. En el seguro de comercio, el que se conoce como Seguro Integral, no se ofrece. En el de consorcio se puede, pero hay que pedirlo expresamente y queda como condición particular. Y en el TRO, un seguro habitual en riesgos industriales y comerciales, se contrata con un sublímite que figura escrito en la póliza.
En todos los casos es una cláusula que tiene que figurar en la póliza antes de que pase el evento.
Los daños accidentales no lo arreglan
Otra confusión común: tener la heladera, el lavarropas o la tele asegurados con daños accidentales y creer que eso cubre cualquier mojadura. Esa cobertura funciona para lo que no esté excluido en la póliza, y la inundación lo está. Si el barrio se anega y el agua arruina los aparatos, que estén asegurados con daños accidentales no cambia el resultado: sin el adicional de inundación, no entran.
Inundación no es lo mismo que caño roto
Para el seguro importa de dónde vino el agua, no cuánta hay. Si vino de afuera, por una crecida o por el anegamiento del barrio, es inundación. Si salió de un tanque, de una cañería o de otra instalación de tu propia casa, es otro tema: se analiza como daño por agua por rotura de cañerías, con sus propias condiciones.
Dos livings igual de mojados pueden tener respuestas opuestas. Por eso, cuando hay un reclamo, conviene tener clara la historia del agua: por dónde entró y de dónde salió.