En el seguro de hogar, cada cosa va a un rubro
Cuando algo se daña, lo primero que se mira es en qué rubro de tu póliza va. No es lo mismo la casa en sí (paredes, techos, pisos, aberturas, instalación eléctrica, de gas y sanitaria fijas) que lo que tenés adentro (muebles, ropa, vajilla), lo que agregaste vos después, los vidrios, los aparatos o un objeto de valor que declaraste. En comercio, industria e incendio esos rubros se llaman edificio y contenido; en el seguro de hogar se llaman vivienda y mobiliario, y cada uno tiene su propia suma asegurada.
Ojo con un malentendido: que algo entre en un rubro no quiere decir que el daño esté cubierto. Además tiene que estar contratado, con suma asegurada, y el hecho tiene que ser de los que cubre tu plan, como un incendio, un rayo o un robo según el caso.
Fijo no quiere decir parte de la casa
Mucha gente piensa que lo atornillado o conectado es de la casa, y no es tan simple. En la cocina, el bajo mesada y las alacenas amurados suelen tomarse como parte de la vivienda (o como mejora, si los agregaste vos), y una mesa o un mueble suelto es mobiliario. Con el aire acondicionado pasa algo parecido: un sistema central, con ductos y rejillas integrados a la casa, se parece más a la vivienda, y un equipo individual se trata como aparato. Lo que decide es para qué sirve el bien, de quién es y cómo se incorporó, no cuántos tornillos tiene.
El mismo aparato, adentro o afuera de la casa
Con los aparatos, el lugar cambia el resultado. Con la cobertura de aparatos de uso doméstico, una heladera adentro de la vivienda tiene la protección más amplia: incendio, rayo, explosión, robo y daño accidental. En cambio una bomba exterior, que está a la intemperie, sólo puede entrar por incendio, rayo o explosión, no por robo ni daño accidental. La fluctuación de energía (un pico de tensión) no viene en todos los planes: en algunos es un adicional, y eso lo vemos con tu póliza. Y esa cobertura habla de equipos eléctricos conectados a la red, así que un equipo a gas se mira con tu póliza.
Lo de trabajo, lo que vale mucho y lo que alquilás
Si trabajás desde casa, las herramientas, las máquinas y la mercadería no cuentan como mobiliario particular aunque estén en el garaje. Si tenés algo que vale mucho, como un reloj o una joya, no alcanza con que valga: tiene que estar declarado al contratar y figurar con su suma propia. Y si alquilás, lo que agregaste vos a la casa, como un cerramiento o un revestimiento, se mira como mejora, que es un rubro aparte: si tu póliza lo permite, lo vemos con vos.