Como orientación, una estructura suele considerarse parte de la casa cuando reúne todas o la mayoría de estas condiciones: es una continuación constructiva de la casa, comparte elementos estructurales (vigas, losas, columnas, muros portantes), forma parte de su sistema resistente y está hecha con materiales permanentes (hormigón, mampostería, estructura metálica pesada, madera estructural). Además, si se la saca o se cae, la casa queda afectada: cambia su cierre, compromete su estabilidad o su uso normal.
Entre las que suelen entrar, con el viento fuerte contratado y siempre que estén integradas a la construcción: galerías cubiertas integradas al volumen de la casa, porches o accesos cubiertos incorporados, aleros, voladizos y prolongaciones del techo, espacios semicubiertos sostenidos por columnas permanentes, cubiertas rígidas del proyecto original y techos de galerías que comparten estructura con la vivienda. Entre las estructuras abiertas livianas que suelen quedar afuera: marquesinas, toldos, pérgolas y techos traslúcidos. Son ejemplos y no una lista cerrada: el texto de la póliza manda.